Estaciones

Estación 8: Pizzería Imperio

Viernes 8-Febrero 2013, 9 PM – Buenos Aires.

Esta no fue una Estación más de  La Caravana de la Pizza. Ustedes dirán “que forma menos original de empezar esta crónica”, pero esta vez la frase no es chamuyo.

LO MEJOR: Buen precio para una clásica masa entera…

7porciones

LO PEOR: A veces, la cantidad de masa conspira contra el sabor de lo que viene encima.

Ubicación: 9 Ambiente: 9 Atención: 8 Calidad: 9 Precio: 8

Puntaje Pizzero: 8,6

Uno de los integrantes festejaba su cumpleaños y además anunciaba (con la complicidad de otro) la llegada de un “pizzerito” a la comunidad.

¡Y por si fuera poco, el Facebook rebalsó los 1000 fanas!

La Caravana tuvo entonces por primera vez invitados extra, aparte de los 5 amigos que siempre estamos (aunque a veces alguno nos deja de garpe, pero a un amigo se le perdona todo).

Ya que te reciba en la puerta una imagen a escala de Carlitos Balá hace imposible que esta pizzería no te caiga simpática.

Justo Carlitos, hincha de Chacarita Juniors, el club que nació en el barrio del mismo nombre y que tuvo dos estadios en la zona, uno a apenas 100 metros del de Atlanta, su eterno rival del vecino barrio de Villa Crespo. 

Exactamente en la esquina donde mueren (¡y justo frente a la puerta del cementerio!) las avenidas Corrientes y Federico Lacroze se encuentra esta pizzería que, en contraposición, está siempre llena de vida.

Y para darle más vida, la Estación de la línea Urquiza y la del subte B nutren a esta pizzería de más comensales de todas las edades y todas las clases sociales. Eso es precisamente algo que nos gusta destacar de las pizzerías que visitamos en este humilde espacio: son lugares donde la pizza nos iguala a todos; el ejecutivo de traje codo a codo con el maquinista, comiendo de dorapa en el mostrador… Como diría Luca: Eso sí que es… Argentina.

Los primeros que llegaron no aguantaron la tardanza de los demás y arrancaron con unas porciones de fugazzeta rellena. De la mejor que se puede comer, palo a palo con su casi vecina de La Mezzetta, mágico rincón también visitado por esta comitiva.

Le siguió la clásica napolitana, y luego la especialidad de la casa (o una de ellas): La Primavera, con mucho perejil y huevo.

Para el caso de esta pizzería decimos lo mismo que para la ya mencionada Mezzetta: amantes de la zapi a la piedra, abstenerse. De hecho -como crítica constructiva llena de bondad, respeto y admiración- creemos que a veces la masa excesivamente alta no es directamente proporcional a la cantidad de muzzarela y  demás ingredientes.

Para tener en cuenta: los precios son muy accesibles, peleándole a la inflación a cuchillo, pala y espátula. Luego de los brindis acordes con los acontecimientos mencionados al principio, nos fuimos con el corazón rebozante de alegría y el estómago rebozante de… bueno… recontra rebozante.

Gracias a los amigos que quisieron ser testigos de tanto acontecimiento histórico para esta heroica Caravana, y gracias a ustedes, los que nos leen en este Blog y nos siguen por nuestras redes sociales.
Y por supuesto, gracias Imperio, y gracias Carlitos…

¡Nos vemos! ¡Jeeeeapepé!!!