Estaciones

Estación 60 – Pizzería Don Juan

Jueves 6 – Abril 2017, 9.00 PM – C.A.B.A.

LO MEJOR: Clásica esquina de barrio para juntarse a comer una pizza con los vecinos

LO PEOR: Faltan Porciones al corte; Fundamentales!

Ubicación: 6 Ambiente: 6 Atención: 5 Calidad: 7 Precio: 8

Puntaje Pizzero: 6,4

La caravana vuelve a la pizza, en el inicio de un cálido otoño donde aun las hojas permanecen en lo mas alto de los árboles.

Despues de un breve paso por algún Bodegón de Buenos Aires, la pizza nos sigue tentando con nuevos destinos recorriendo cada esquina, donde haya una buena recomendación de algun vecino, que mencione que en su barrio existe una porción de zapi digna de ser probada.

Esta vez ese destino fue el barrio de Villa Crespo, barrio con historia de arrabal, donde en la esquina de Aguirre y Bonpland, se preparan según las buenas lenguas, unas de las mejores pizzas de toda la zona.

Pasadas las 21 hs. los 3 integrantes (y medio) nos preparábamos sentados en la vereda para degustar los sabores de la estación nro. 60!

Con la engalanada visita de Gianluca, primogénito de Pablito, el staff se completaba para una cena divertida y bien barrial, en Pizzería Don Juan.

Con la austera atención del mozo del lugar, encargamos la gran recomendación gastronómica como son las empanadas y alguna faina, para ir apagando la hambruna.

Como ya antes mencionamos, Villa Crespo es una barrio muy extenso y con una larga historia cultural, donde podemos mencionar edificios historicos, como el Conventillo de la Paloma, El Estadio del club Atlanta y una amplia zona comercial donde hoy comienzan a poblarse cada dia mas en sus esquinas, de pequeños bodegones, parrillitas y barcitos cervezeros.

El dato era verídico! La posta del lugar son las empanadas! Muy buen relleno excelente masa y cocción justa, todo a un precio mas que razonable.

Las fainas son para el olvido…

Sin carta y con una pobre atención, nos levantamos hasta la caja para pedir la grande de muzza, mitad fugazzetta/mitad jamón y morrones.

Media masa, algo mullida, tenía mucho mas color y pinta que lo que realmente entregaba al paladar.

Buenos y abundantes ingredientes pero le faltaba ese no se que, que tienen las grandes pizzas que solemos destacar en todas nuestras crónicas.

Paso el exámen con un 4 raspozo aunque lo mas probable es que si tuviesemos algun dia que repetir una estación, esta no estaría en nuestra agenda.

El lugar es agradable, especialmente para una cálida noche, con un pequeño salón en su interior para comer alguna pizza al paso, aunque lamentablemente a pesar de tener unas diminutas barras no tiene pizza al corte como los tradicionales restos abocados a la media masa.

Cerrando la cena previa a semana santa, la caravana resucito en las calles porteñas en su sexagésima estación pizzera, conociendo una vez mas otro rincón de la ciudad de Buenos Aires.