Estaciones

Estación 27: Pizzería El Procer de la Pizza

Viernes 16-mayo, 2014, 10:00 PM – Beccar.

Una noche en apariencia apacible nos encuentra a la espera de la salida, en busca de una nueva pizzería del conurbano bonaerense.
Esta vez, el destino es Beccar, Partido de San Isidro.

LO MEJOR: Un local nuevo manejado por gente que lleva una vida con la pizza.

5porciones

LO PEOR: Falta pizza al corte para poder degustar mas sabores.

Ubicación: 7 Ambiente: 7 Atención: 9 Calidad: 7 Precio: 7

Puntaje Pizzero: 7,4

Una vez reunidos, 4 de los habituales integrantes, arrancamos la camioneta que nos conducirá al norte del Gran Bs. As., y a escasas cuadras de arrancar comienza a llover torrencialmente.
¡Tengo miedo, nene!

El gran piloto y pizzero muestra su destreza al volante entre relámpagos e inundaciones.

El GPS nos conduce, no siempre por la mejor opción en una noche así de complicada, pero entre autopistas  y calles anegadas, vamos llegando al Prócer de la Pizza, joven pizzería a pocas cuadras de la Cancha de Tigre, el célebre Coliseo de Victoria.

Cuando el destino es la pizza, nada detiene a esta Caravana, esta vez en su estación Nro. 27.

En Av. Centenario al 1600, El Prócer de la Pizza se destaca como una nueva pizzería pero con gran trayectoria pizzera entre sus dueños y encargados, logrando un producto
de calidad que comienza a hacer historia en zona norte.

El salón se encuentra debajo de un edificio con piscina, exactamente a sus espaldas, lo que hace que en pleno verano el local sea catering casi exclusivo del edificio, permitiendo acompañar un cálido baño de sol con una grande de muzzarella. ¡Qué más se puede pedir!

El lugar es acogedor y prolijo, dando imágen de buen nivel gastronómico. La pizza es a la piedra, con clásicas empanadas al horno y faina bien casera (que te la traen bien calentita, algo no tan común). Para el inicio arrancamos con empanadas de muy buena masa, y una grande mitad de la casa (con panceta y ciruela) y mitad fugazzetta, de abundante cebolla. Las cebollas pudieron haber tenido mayor cocción, pero la pizza cumplió con creces.

La idea del lugar es transportarnos a un tiempo inmemoriable y fantástico, en el que los antiguos próceres de nuestra tierra no solo eran hombres de sables y batallas sino que también eran grandes maestros pizzeros.

En sus paredes abundan los cuadros de próceres degustando pizzas y en sus individuales  personalizados se cuentan fantasiosas leyendas pizzeras.

Con la grata atención de Micaela, llegó a la mesa la alternativa de la casa más solicitada entre los habitués del lugar, que se caracteriza por un increíble jamón crudo di parma y abundante rúcula y aceitunas negras. Un manjar importante, para paladares exigentes como los nuestros.

La lluvia ya apaciguó y es momento de volver. Lo que había sido una alta travesía de ida se convierte en un simple trámite de pocos minutos a la vuelta.

El Prócer de la Pizza nos demostró, una vez más, que la buena pizza también se encuentra cruzando la ruta del Gran General Paz. Solo hay que saber buscar.