Estaciones

Estación 19: Pizzería Burgio

Miércoles 11-diciembre de 2013, 9:30 PM – Belgrano.

Con la llegada de un nuevo verano y con el fin de un año plenamente pizzero, La Caravana despidió el 2013 en una de las más tradicionales, antiquísimas pizzerías de nuestro Buenos Aires querido.

LO MEJOR: En un barrio coqueto, una pizzeria tradicional de antaño.

6porciones

LO PEOR: No somos duques, pero los baños…mmm….. tambien son de antaño.

Ubicación: 8 Ambiente: 8 Atención: 9 Calidad: 8 Precio: 8

Puntaje Pizzero: 8,2

 

Pocos saben que la arteria donde hoy se ubica Burgio, la tan conocida Avenida Cabildo, originariamente se llamó Av. 25 de Mayo, en aquellos comienzos del Barrio de Belgrano, allá por el año 1855. E inclusive a muy pocas cuadras de allí, el antiguo y actual Museo Sarmiento funcionó como casa de Gobierno, durante algunos días de la presidencia de Avellaneda.

La historia nos remonta a una pizzería con más de 85 años de trayectoria, que día tras día es visitada por el incansable paso de transeúntes que vienen y van por aquellas amplias y concurridas veredas.

Cabildo, ese gran shopping al aire libre, donde los negocios se aglutinan uno al lado de otro, es el escenario perfecto para las ordas de miles de personas que pasan por una puerta casi inadvertida, de una pizzería del año 1928.

Pocos son los que nos pueden describir como era originariamente su fachada y su amplio salón estilo chorizo, ya que actualmente se encuentra ayornada a los años 70, con un look “vintage¨, digno de la envidia de cualquier local hecho a nuevo en Palermo Hollywood. Sus paredes revestidas de azulejos venecitas multicolores, dan un clima ideal para la porción al paso, en cualquier horario.

Burgio se caracteriza por la pizza al molde, porteñamente conocida, y suma unas excelentes empanadas fritas que son bien recibidas en los habituales platos metálicos, indestructibles y tradicionales de las pizzerias de este estilo.

Nuestra propia historia del mes de Diciembre nos llevó hasta Cabildo y Monroe, para traer a nuestras memorias el cumpleaños de un amigo que llevaremos siempre en nuestras mesas, en nuestras anécdotas y en nuestros corazones.

Y qué mejor que volver a nuestros pagos, en un lugar que fue refugio de infinidad de encuentros.

Para nosotros, como para muchos vecinos de la zona, Burgio siempre fue un mediodía después de clases, una tarde de compras, una noche en la previa de una salida, o un día cualquiera, volviendo hasta Cabildo para buscar un bondi, desde el Monumental, después de un recital o algún partido, hayamos sido locales o visitantes.

Siempre bajo esa antigua vitrina y ese mostrador decorado con azulejos eternos, te esperan unas porciones de muzza para comer al paso y seguir tu camino.

Como La Caravana da para largo y nos gusta extendernos en nuestras cenas, obviamente nos sentamos en su amplio salón a la espera de la tan ansiada redonda.
Arrancamos con mitad fugazzetta rellena y mitad jamón y morrones, al molde como en otras tantas, pero con la posibilidad de pedir una pizza rellena y otra no: ¡Una al lado de otra! Algo poco usual.
Para acompañar, como siempre Moscato y Fainas para todos. A esta altura sería un crimen no recurrir a ellos.

Con la muy buena onda del mozo, y la previa foto para la posteridad, el tesoro no se hizo esperar. En pocos minutos estábamos degustando una muy buena fugazzetta rellena (de las mejores) y una meritoria jamón con morrones.

Brindis por los amigos, y una masa que fue contundente con nosotros.
La muy buena calidad de los ingredientes y la excelente cocción subieron al podio a la fugazzeta rellena y la de jamón y morrones tuvo que aplaudir desde la tribuna, como otras tantas que hemos probado. En la columna del debe, la de muzza sola dejo qué desear, sin mucho queso ni mucha magia.

El salón es amplio, poco bullicioso y climatizado, algo que suma en estos días donde el calor aprieta. Y para los más adeptos a ver el paso de los transeúntes, sus mesitas de afuera suman público en esta porción del año donde todavía se puede disfrutar de la calidez de la noche.

El desfile de comensales en la barra continúa hasta altas horas de la noche, pero nosotros ya cumplimos.
Celebramos la vuelta a la calidad de esta querida pizzería, luego de algunos años donde parecía haber perdido el rumbo de gloria que supo conseguir.

Nos despedimos de la última estación del año, proyectando un 2014 con muchas más visitas, más novedades y más sorpresas para nuestros fans.

¡Felices Pizzeras Fiestas!!