Estaciones

Estación 17: Pizzería La Americana

Jueves 17 – Octubre 2013, 9 PM – Buenos Aires.

La Caravana de la Pizza al Congreso!!….
Podría anunciar algún afiche partidario en estos días electorales; ya anticipándonos a estos merecidos 30 años de Democracia, y en visperas de unas nuevas elecciones, La Caravana fue a ocupar 4 bancas a metros del honorable Congreso de la Nación, en la clásica Pizzería La Americana.

LO MEJOR: Gran calidad, igualitariamente repartida entre pizzas y empanadas.

7porciones

LO PEOR: Su salón siempre lleno conspira un poco contra la calidez en la atención…

Ubicación: 8 Ambiente: 8 Atención: 7 Calidad: 8 Precio: 7

Puntaje Pizzero: 7,6

 

Donde los diputados se comen de dorapa una porción de muzza o algún  Senador se clava un par de empanadas soufflé acompañadas con un pingüino de moscato, tratando de pasar desapercibido entre los comensales.

En la esquina de la Av. Callao y Bartolomé Mitre, La Caravana se juntó una vez más para deleitarse con los sabores de una buena pizza bien porteña.

Pero como dato de color y quizás tirando por la borda nuestras  tradiciones pizzeras, esta clásica pizzería de pleno corazón citadino, tuvo sus orígenes de la mano de la Empanada (prima hermana de nuestra querida pizza), allá por el año 35, y durante 15 años se dedicó pura y exclusivamente a ella, gracias a lo cual ganó la condecoracion de ¨La Reina de la Empanada¨.

Pero los tiempos cambiaron y hacia mediados de siglo, aggiornándose a  aquel presente, La Americana comenzó a elaborar pizzas, tortones y postres, los que hicieron sumar aún más público a este ya concurrido punto de encuentro de políticos, artistas, deportistas y turistas extranjeros.

En esta estación 17 (o si prefieren, 16+1) como siempre nos allegamos cada uno de diferentes puntos de la ciudad y en diferentes medios de transporte, pero nuestra lealtad a la muzzarella supera cualquier superstición numérica.

La Americana consta de un gran local, repartido en 2 amplios sectores,  donde uno puede pedir al paso porciones de parado o sentarse en su salón bastante bullicioso para mirar por sus amplios ventanales el aglutinado tránsito de una zona tan concurrida como el barrio de Congreso, nombre que no aparece en ningún mapa ya que en realidad lleva el nombre oficial de Balvanera.
Como ya les contamos, las empanadas comparten cartel de estrellas con la pizza, y con eso arrancamos la cena ya que no podíamos realizar esta visita sin conocer el tan mentado producto que hizo famosa a esta esquina porteña.

Los sabores son muchos y diferentes, e inclusive con las 2 alternativas de cocción, horno o soufflé (fritas), lo que hace difícil su elección porque uno quisiera devorarse todos los gustos en todas las versiones, pero así no hay bolsillo ni estómago que aguante.

En el caso de las pizzas también nos sorprende con la posibilidad de elegir a la piedra o al molde en cualquiera de sus gustos, ya que así como existen fanáticos partidarios y futboleros, existen los acérrimos fanáticos de la piedra y del molde. Entonces así en La Americana conviven políticos de izquierda y de  derecha, liberales y progresistas, y fanáticos de la muzzarella, en sus 2 presentaciones más reconocidas.
Nuestro pedido fue concreto y sin dubitaciones: Empanadas criollas, alguna picante, y las clásicas con queso, cebolla y jamón.

Como plato fuerte, una grande de la casa con tutti: morrones, jamón,  anchoas, huevo, y muchos “etc.”, y al molde como para quedar bien pipones.

El sabor realmente asombró, hasta podriamos decir que el más crítico del grupo, nuestro Pachano, subió al podio a la Americana como sus preferidas, algo que va a ser difícil de igualar. O tal vez sólo estaba de muy buen humor. Los críticos gourmet son impredecibles, ¿vio?

En esta zona tan politizada de la capital y a días de una elección, la cena fue de calientes charlas políticas, donde nunca falta la realidad cotidiana y los chistes entre amigos. Y como dijo alguna vez un filósofo pizzero, la pizza se comparte y la amistad no se corta.
Quedamos muy satisfechos, pero había lugar para postre con café y flan mixto con dulce de leche repostero. Para los que lo saborearon fue contundente. 

Nos despedimos de la Americana y su excelente calidad gastronómica, lo que sin duda la llevarán a muchos años más de mandato pizzero.