Estaciones

Estación 15: Pizzería Pizza Naútica

Jueves 22-Agosto 2013, 9 PM – Buenos Aires.

Y finalmente, después de tantos pedidos de nuestros numerosos fans, La Caravana de la Pizza llegó al conurbano bonaerense para testear nuevos sabores pizzeros.

LO MEJOR: La decoración, la originalidad. Una pizzería “fuera de molde”.

8porciones

LO PEOR: Hasta San Fernando es un trecho…

Ubicación: 8 Ambiente: 10 Atención: 10 Calidad: 10 Precio: 9

Puntaje Pizzero: 9,4

Esta estación no fue como todas las anteriores, en las tradicionales pizzerias de la city porteña, sino que nos allegamos a prácticamente orillas del río, al norte de Buenos Aires, en el náutico barrio de San Fernando. Y la noche estaba fría, una vez más, en este largo invierno, pero la idea de un nuevo destino nos movilizó esta vez a cruzar la General Paz.

En pocos minutos llegamos de Belgrano y el centro porteño a la esquina de San Ginés y 25 de mayo, donde ya desde la puerta nos asombramos con la postal de una vieja casona del año 30 en una antigua esquina de adoquines que, salvando las distancias, se asemejaba a cualquier esquina del barrio de San Telmo.

La diferencia es que esta vieja fachada estaba decorada ya desde afuera en forma muy colorida y particular. Una antigua puerta de madera y vidrio nos hace ingresar al local aún más colorido, donde el calor de un enorme hogar, nos da ganas de quedarnos cobijados con una rica pizza y amigos hasta muy tarde.

La escenografia del lugar es verdaderamente única y diferente a todo. Mucho Arte, mucho diseño y mucha restauración. En la caja nos esperaba Susana, una de sus dueñas y encargada que con excelente predisposición nos cuenta un poco la historia del lugar y nos sentamos en la mesa 12, entre otras tantas mesas que aglutinaban a varios comensales que festejaban reuniones y cumpleaños..

Una vez sentados, el ambiente mostró mucha onda y la carta nos sorprendió con nombres de artistas, escritores y músicos, combinados con sabores e ingredientes muy especiales.

Los tamaños se dividen en 3 medidas: Bote (prácticamente individual), Balsa (para 2 personas) y Portaviones (para muchos y gordos, osea nosotros). En la previa ya probamos la exquisita masa combinada con un salsa muy especial para amenizar la espera, pero tenía que llegar el plato fuerte.

Despues de mucho discernir nos definimos por mitad Victor Hugo y mitad Oliverio Girondo, y con estos nombres no les decimos nada, ¿no? Bueno, tienen que ir a comprobarlo por uds. mismos.

La pizza es cuadrada muy grande, con una masa diferente a todas. Podríamos decir que similar a una tarta, bien finita, pero bien aireada. Su cocción en horno a leña y con madera de las islas del Tigre, hace de su sabor algo único y distinto a las pizzerías más convencionales.

Las pizzas pueden pedirse con 3 tipos de salsas: tomate, calabaza o blanca. Comimos los 4 presentes, muy bien, y la noche daba para largo, entonces nos mandamos  al postre para asombrarnos nuevamente pidiendo una pizza bote, esta vez: Dulce! Su nombre: Factotum; dulce de leche, merengue, frutilla y chocolate semiamargo.

Las características de las pizzas y los postres son algo bastante común en el vecino país de Brasil, donde comenzó en 1989 en Sierra Da Mantiqueira la histora de Pizza Náutica, de manos de su creador Francisco Kaiser, quien se inspiró en aquellas tierras tropicales y paisajes paradisíacos, con sabores más exoticos y bastante diferentes a los nuestros.

Afuera prácticamente helaba, pero teníamos que volvernos, así que nos
despedimos de la buena onda de Susana y su gente y nos fuimos sacando aún más fotos de tanto arte y decoracion del lugar que nos abrumaba en el mejor de los sentidos.

Naútica, un lugar increíble, original y muy recomendable. Una pizzería que “se sale del molde” para la gente del norte de Buenos Aires y para todos aquellos que quieran disfrutar de una velada exclusiva y especial.