Estaciones

Estación 12: Pizzería Cedrón

Domingo 19-Mayo 2013, 8.30 PM – Buenos Aires.

Es domingo en Buenos Aires con un frío húmedo que te come los huesos.
Son casi las 8 de la noche, y si nos preguntan hubiésemos preferido quedarnos tomando sopa caliente y mirando All Boys – San Lorenzo. Pero si reunirse con amigos es un placer, y comer es un privilegio, ¡la Caravana de la Pizza ya no es un derecho sino una obligación!

LO MEJOR: Cumple al 100% con la tradición pizzera porteña.

8porciones

LO PEOR: No vivir en Mataderos…

Ubicación: 9 Ambiente: 9 Atención: 9 Calidad: 9 Precio: 9

Puntaje Pizzero: 9

Como siempre, uno de los Diegos del grupo se sube a la bici, ¡pero de Coghlan a Mataderos con este frío te comprás una pulmonía seguro! Así que decide ir sólo hasta Colegiales donde el otro Diego lo espera para pasar a buscar a Pablito, quien como siempre se hace esperar. No sabemos si se está dando los últimos retoques de maquillaje, está saludando a la pancita donde se aloja el próximo “pizzerito” o todavía está festejando el agónico empate, en tierras tatengues.

Vía celu, Maxi nos avisa que ya está en la puerta y que la cosa se está llenando a pesar de que es una destemplada noche de domingo. Si bien no hay tanto apuro, el amor (por la pizza) es más fuerte y vamos en zigzag por Avenida Alberdi, pasando hasta a las ambulancias. Ojo, ¡esto es literal!

Llegamos pronto a Alberdi y Murguiondo y visualizamos claramente que en esa esquina se concentra el centro comercial y gastronómico de la zona. El lugar es muy grande y completo. Gente sentada, haciendo cola en la  caja y hasta en las mesas de una enorme galería en la vereda.

Apenas entramos vemos los platos que nos llaman la atención. Las milanesas con papas fritas se escapan de las bandejas y nos hacen dudar de nuestra elección, ¡pero vinimos por la pizza y nos vamos con la pizza (adentro)! Si bien una buena napo a caballo no hubiese estado nada mal, logramos no sucumbir a la tentación.

Ya sentados en la mesa, vemos que la variedad de pizzas no es abundante pero se mantienen los grandes clásicos que nos gustan a todos.
Así arrancamos con un menú típico de la Caravana: fugazzetta rellena, muzza con morrones y faina para todos. Hoy eramos 4 y faltaba el quinto elemento, osea el Moscato.

Uno de los integrantes ya nos acostumbró a su trago con mezcla de coca-cola al cual bautizó como ‘Meteoro’. Pero con coca o sin coca el ¨Crotta¨ empieza a deschavar alguna risa inexplicable y la cena se pone más “amena”.

La fugazzetta sorprende por tener el jamón arriba pero más sorprende por el potente chimichurri. Sí, así como lo escuchan. La de morrones es muy abundante y la muzza excelente. Pero lo que marca la calidad es la masa: buen piso, bien elevada, tostadita abajo y esponjosa arriba.  Un manjar…
Con el moscato pegando de lo lindo, el boliche se llena por completo.
Vale mencionar que además de la pizza hay increíbles minutas, pastas y hasta rotisería al spiedo.

Todo esto convierte al Cedrón en un centro gastronómico importantísimo -que data de 1908- ya que además ahí en diagonal se encuentra la confitería San José, de 1927.

En la misma esquina del Cedrón yace el dorado monumento a Justo Suárez, alias “el Torito”, muy popular boxeador de la zona. Otro ídolo nacional al que no le hizo falta un título mundial, igual que a “Ringo” y al “Mono”.

Ahora vamos a los postres y para eso pedimos consejo al mozo, que tiene una de las mejores ondas de todas las estaciones y recomienda Sopa Inglesa, un clásico del lugar.

Como siempre, marcha una porción de muzzarella completa para el que se quedó con hambre y no es tan amigo de los postres.

Eso sí… para los que pidieron postre pensando que el efecto del moscato ya se había disipado, ojo con el control de alcoholemia porque llega más moscato, esta vez en forma de torta con nombre británico.

El mozo cierra la mesa y los precios se hacen amigos entrañables de  nuestros bolsillos. Buena atención, buena pizza y un ambiente ameno. ¿Qué mas podemos pedir?
Nos volvemos satisfechos y agradecidos a la gente de Mataderos que le brindó otra grata estación a esta incansable Caravana.