Estaciones

Estación 11: Pizzería Los Inmortales

Martes 23-Abril 2013, 9.30 PM – Buenos Aires.

Una noche más (¿será?), y las luminarias de la Avenida Corrientes abren paso a la incansable Caravana de la Pizza.
Otra vez entre teatros y vendedores callejeros, entre artistas y cuidacoches, seguimos pateando veredas, en busca de la mejor pizza de Buenos Aires.

LO MEJOR: Las fotos y la historia.

4porciones

LO PEOR: Una actualidad con muy poca onda, dormida en los laureles de la historia…

Ubicación: 10 Ambiente: 8 Atención: 2 Calidad: 5 Precio: 3

Puntaje Pizzero: 5,6

Esta vez le llegó el turno a otro clásico porteño por excelencia: Los Inmortales.

Su infraestructura no asombra. Un local tipo chorizo, con mesas a ambos lados, pero decorado muy peculiarmente.
Es simple: ¿Quiénes son ¨Los Inmortales¨…? Todos aquellos personajes argentinos, del deporte, la música y el arte en general, que quedaron inmortalizados en el corazón de todos nosotros. Y es por eso que todas las paredes del lugar están atestadas con imágenes de estos gratos personajes.

Obviamente, como lo más  destacado, se encuentra la clásica imagen de Gardel (abastonado) con la calle Corrientes y el Obelisco de fondo, postal inmortal si las hay.

Los que leen esta humilde columna saben que no somos despiadados pero tampoco hipócritas: Vamos a decir que el público que la frecuenta (y algunos que atienden el local) no siempre se destacan por la onda, ¿no? Como si esta emblemática pizzería hubiera perdido su vivacidad.

Pero arranquemos con la pizza, que para eso vinimos…

Grande Muzzarela y Fugazzetta rellena, más super-clásicos. ¡Ambas a la piedra! También la fugazzetta, ¡ojo! En ésta la cebolla es abundante pero no sobra el queso como en otras épocas. Se defiende honorablemente, ya que este sabor tradicionalmente viene en media masa.

La de muzzarella cumple su función, pero tampoco impresiona.

Lo que sí impresionan son los precios, suponemos que muy turísticos, pero no para los bolsillos de todos. Hasta se cobra cubierto y las aceitunas!, algo poco habitual en las pizzerías clásicas…

Otro dato a tener en cuenta es que tampoco posee porciones al corte, lo cual ayuda cuando uno se queda con ganas de un poquito más.

Cerramos la noche con postres, que prometían pero que tampoco deslumbraron. Hay café, eso es importante, aunque lo hubiésemos resignado por algo más de onda del lugar, especialmente de los encargados, que tenían menos onda que una regla y que se pusieron un poquito “nervioshos” con nuestra habitual filmación.

¡Pónganle garra muchachos, la censura no es para La Caravana!
Decí que el mozo fue muy correcto y salvó el empate…
Ojo, la historia de Los Inmortales no la ponemos en tela de juicio.

Nos vamos, en términos generales, conformes con la pizza a la piedra, pero desilusionados con el lugar,habiendo cumplido con este  clásico porteño al cual La Caravana no podía dejar de visitar.

Ojalá recupere la magia perdida…