Estaciones

Estación 1: Pizzería Angelin

Martes 18-Septiembre 2012, 9 PM – Buenos Aires.

La Ciudad de la Furia estaba furiosa en serio, viento y lluvia, pero no había sudestada que nos fuera a impedir cubrir la primera estación de esta aventura en Córdoba casi Juan B Justo, donde Villa Crespo y Palermo se enfrentan cara a cara.

LO MEJOR: ¡La canchera viene con 16 porciones y hasta 3 gustos!!

5porciones

LO PEOR: Primera cita con minita de Palermo  Soho, no da.

Ubicación: 8 Ambiente: 8 Atención: 8 Calidad: 10 Precio: 8

Puntaje Pizzero: 8,4

Ojo con la fachada de este reducto:No se dejen engañar con la escasa anchura de su frente, porque si se animan a entrar (y, para adelantar la crítica, ¡anímense!) verán que hay un salón en el fondo donde los atenderá un mozo de los de antes, con servilleta colgando del antebrazo.

A uno de los 5 amigos de esta caravana se le infló el pecho de poesía y dijo: “Llegar a la puerta me lleva a los tiempos donde no había delivery. Me imagino a mi abuelo estacionando el 403 y bajando con mi viejo a pedir una grande de muzza, unas faina y algunas empanadas árabes.”

¡Pará loco! ¡Con semejante emoción en la primera parada no llegamos a la segunda!

El frente del local nos recibe con un 21 pulgadas a tubo mostrando un noticiero que nadie ve. Acto seguido, el potentoso horno a leña. Y nos preguntamos… ¿este será el horno que hace la diferencia?

En cuanto al salón del fondo: ¿Garpa o no garpa ir con una mina en la primera cita? Mmmmm… tiene que ser una flaca muy del palo. Si no, te recomendamos que la lleves a comer una porción de parado y después enfilá para Niceto Vega,  para que no crea que sos un rata (aunque lo seas).

Y hablando de roedores. Vemos la lista de precios y decimos “Epa!”, pero tranqui…la Canchera tiene 16 porciones, hasta 3 gustos, y comen 5 cómodos.

Entoncés así sí que cierra. Tampoco es una ganga, pero sin duda las dimensiones de la pizza de este lugar son un rasgo muy distintivo. Cuando llegó a nuestra mesa pudimos comprobarlo, las 4 porciones de faina decoraban la foto abajo de la pizza cortada en triángulos invertidos (Si no entienden vayan a verla. Esto no es una clase de geometría, viejo). Ojo, la faina es buena en serio.

La salsa de tomate  tiene un extra apenas picante que le da un gustito diferente. Sabemos que es secreto de la casa así que ni preguntamos. Primero porque no somos críticos gourmet, y segundo porque no somos buchones.

Bien la muzzarella, bien el cantimpalo de la calabresa, y la napo…bien…pero…¡a la pelota que viene con ajo!

Los mails del día siguiente lo confirmaron: Todos estuvimos a esto, de dormir afuera.

Satisfechos con la cena, nos hicimos un espacio para el postre: 1 flan con crema, otro con dulce, una torta de ricota. Todo para compartir entre 5. Cumplidor.

Nos retiramos de la mesa 10 (el número fue pura casualidad) con la satisfacción del deber cumplido.

La primera estación de la caravana había valido la pena. ¿Cuál será la segunda? No damos nombres por ahora, pero la calle Corrientes pica en punta.